Por Jordi Minguell
Festivales de cine hay muchos, necesarios algunos, interesantes pocos. Festivales de cine online, en España, hay uno. El 1º Festival Europeo de Cine Invisible. Online, claro. Y gratis.
Esta historia empezó hace tres Festivales de Sitges. Jesús Ulled y yo hacíamos tiempo hasta la próxima proyección, El Cant del ocells de Albert Serra, mientras comíamos en la Playa de San Sebastián y hablábamos de todo ese cine que se produce y termina en el cajón de un distribuidor, en el mejor de los casos, o directamente se quedaba en el cajón del equipo de producción. Cine invisible que a pesar de su indudable calidad e interés no llegaban a las pantallas por un cálculo de rentabilidad apretado, apretadísimo, por la coyuntura. Y no se ve.

Cine invisible a pesar de la plataforma de exhibición que tendría que ser Internet superando los complejos provocados por los malos términos en los que se analiza, comenta y escribe, la relación entre el séptimo arte y su presente digital. Más allá de la piratería, haciendo del problema la solución, Internet es hoy por hoy una plataforma legal, rentable y sostenible para un cine en búsqueda de nuevos formatos, nuevos modelos, nuevos productos… Godard se salta Cannes y cuelga su película, las majors producen películas solo para descarga, Netflix cotiza en bolsa, Filmotech ofrece gran parte de la historia del cine español en tu ordenador…
Por ello propuestas como este festival de cine on-line, cuya programación y funcionamiento arrancamos hoy, son necesarias no solo para dinfundir unas obras minoritarias en una plataforma de acceso libre si no que también para contribuir a la reformulación de un modelo de negocio que, guste o no, tiene los días contados.
- “Si lo hacemos con amor seguro que funciona.”
- “Ya. Claro. ¿Pero me puedes decir qué es el amor?”
- “El amor es lo que sientes por el cine y, a veces, por tu pareja.”
Con mucho amor os dedicamos este festival. A todos. Stay tuned.